El ejercicio de pensar en la construcción de Memoria en medio del conflicto, en medio del dolor, del miedo y de la injusticia es un reto social complejo, en tanto existen resistencias provenientes de distintos lugares que buscan impedir el logro integral de una memoria colectiva, legitima y emancipadora.
Sin embargo las experiencias locales de San Juan de Nepomuceno, demuestran como el compromiso con el cambio, el deseo de transformación y la lucha no violenta contra la guerra; traspasa lo impensable, moviliza comunidades, incorpora nuevos significados y construye de nuevo los proyectos de vida de mujeres, hombres, niños y jóvenes al rededor de la exigibilidad de los Derechos y la construcción de historia frente a lo que sucedió y no puede volver a suceder.
La experiencia del seminario intencional, denota como la educación para la paz desde las instituciones educativas, junto con las premisas imperativas de hacer memoria, de construir verdad, de no olvidar, es uno de los logros más representativos de los procesos organizativos. La unión de experiencias, de apuestas, de discursos e historias fortalece las motivaciones, estimula a las iniciativas y permite sentirse en compañía y en red.
La memoria histórica es una acción colectiva, es una acción integral, es una acción que vincula el pasado, el presente y lo que se pueda construir en un futuro.
Este recorrido por diferentes regiones del país, reflexionando sobre la memoria histórica es la posibilidad de reconocernos en la diferencia pero al mismo tiempo en lo que como humanos/as nos une. Este evento es la posibilidad de avanzar en la reconstrucción de ese tejido social machacado por la guerra y las múltiples violencias que nos aquejan.