La experiencia alemana en memoria

Nos encontramos en San Juan Nepomuceno becarios y becarias de Educación para la Paz y  Contra el Olvido. San Juan Nepomuceno, en pleno centro de los Montes de María, región en donde en la década de los setenta los grupos armados al margen de la ley lo toman como zona estratégica, como corredor de droga y municiones, en la década de los ochenta las Farc, el Erp y la Corriente de Renovación Socialista y en los  noventa el conflicto se agudizó con la presencia de las los grupos de autodefensa que sostuvieron con la guerrilla una lucha por el territorio, la cual ocasionó masacres y desplazamientos.

Nos reciben Edgardo Romero, Dilia Mejía y Hermer Guardo,  becarios-as de Edupaz y profesores de la Escuela Normal Superior “Montes de María”. Y nos cuentan que la institución educativa buca la construcción de sujetos capaces de articular con la historia para formular los desafíos del presente y el  futuro en el devenir de la historia. La clave está en que el estudiante se reconozca a sí mismo y con el otro”.

Iniciamos a las 8.00 a.m. acorde con lo planteado. En total estamos 145 personas en el evento: Educadores y educadoras de paz, becariosde Contra el Olvido, así como profesores y profesoras de la institución educativa y estudiantes.

Durante el panel, en el que se comenzó compartiendo la experienci aalemana en el tema de memoria, intervino Ilse Schimpf-Herken, directora del Instituto Paulo Freire, de Berlin. Este es un resumen de su intervención; que comparto con ustedes:

“Promovemos una memoria histórica que no mira atrás, siempre está en camino” (Ilse Schimpf-Herken)

La memoria histórica no es un tema fácil. En Alemania luego de la guerra y del  aniquilamiento de los judíos. Y no sólo de los judíos, sino de quienes piensan diferente, de los minusválidos se generó una carga sobre la gente. Algunas preguntas fueron ¿Esto fue posible en mi país? ¿Mis padres y mis abuelos hicieron eso?

La gente tenía muchos problemas en acercarse al tema. Se resistieron a mirar los crímenes “Todo pasó en medio de nosotros, nuestros vecinos fueron llamados judíos y llevados a campos de concentración”. No fue lejos, fue cerca. Los niños y niñas judíos no podrán ir al colegio, quedaban el vacío.

Cuando los hechos son inconcebibles se necesita una ayuda para acercarse ver la historia: El memorial cumple esa función, ver las paredes, testigos que han sobrevivido, historiadores.

Los memoriales en un inicio fueron sólo enseñar  muertos. Mirando los muertos amontonados uno no se va a acercas a este tema porque está horrorizado. Con fotos se reconstruye la violencia: Cuando el perpetrador siempre está en posición ventajosa, se “glorifica” al victimario.

Un grupo de personas avanzaron en proponer memoriales de otra forma. La pregunta fue ¿Cómo se puede representar la violencia? Se adelantó una propuesta y se planteó un trabajo de re-presentación de la violencia a través del arte conceptual. Ejemplo:  un artista en Weimar aprovechó las cuevas que había en donde se torturó gente, e hizo arte de las paredes derrumbadas y molió el cemento, lo mezcló con el cemento de las cárceles de la Gestapo y lo colocó en el suelo, y quien visita este sitio está conectado de alguna manera con el pasado.

Otras formas son la “piedra de tropiezo”, piezas de metal de 10 centímetros, con el nombre de la persona que fue asesinada por los nazis; en la casa donde vivía se coloca la piedra, para el recuerdo. Un trabajo con los niños en la escuela.

Los memoriales son frágiles, sujetos a la controversia (es productivo, nos saca las cosas del olvido, obliga a las sociedades a mirar)

En Colombia los memoriales van a cambiar.

La memoria histórica vista desde la persona hace que veamos las manchas blancas en las paredes Tal cual como le sucedió a un profesor chileno en Buchenwald: El Profesor quebró en llanto, recordó 16 años atrás cuando la mamá quitó las fotos de Allende de la pared porque caminando por el campo de concentración vio manchas blancas en las paredes (quitaron los cuadros que Alemania Oriental había puesto).

Esta experiencia del profesor hizo desarrollar la memoria histórica que él tenía adentro y que no recordaba. Al mirar desde la historia los dolores son comunes.

Hay que preparar paseos acompañados hacia la memoria como dice Freyre

Acordarse de la mancha blanca en la pared”, acordarse de otro momento doloroso.

Hay que hacer que las personas se conecten con su situación.

Desde la psicología sabemos la diferencia entre susto, miedo, trauma. Entendí trauma cuando alguien me explicó es como cuando tienes un hueso hay una fractura, el pedacito no está nunca más en el mismo lugar. Hay que trabajar para que se junte lo que se ha cortado.

Nosotros como seres humanos hacemos palabras, la dramatización para que la persona se sienta nuevamente incorporada. Sirven las personas más cercanas, reconstrucción de la confianza. Hay que plantar en este jardín muchas plantas para tener confianza.

La Memoria histórica trata de detectar brotes de racismos, xenofobia, hay que trabajar desde antes de que se conviertan en algo grande en la sociedad.

En Alemania los neo-nazis plantean que necesitan liderazgos fuertes. La memoria histórica no termina, hay que seguir siendo capaces de resistir.

Un comentario a “La experiencia alemana en memoria”

  1. Marco Antonio Morales dice:

    Pienso que lo que sucede con la memoria y la victimización del horror también puede pasar en otros temas como el racismo y el género. La victimización sostenida le da más poder al opresor o victimario. Por eso me parece conveniente el pensamiento de Ilse que con la Memoria no sólo vemos el pasado, sino también hacia el futuro.

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